Daniel Sada (Mexicali 1953 - 2011)
[...]En su cuarto la encerrona:
gran lloriqueo reflexivo,
mismo que por ser monserga
a poco encontró lo inverso:
la alegría de estar a solas
recordando sus meneos,
par de ritmos, bruto empacho,
y prontoel llanto ya no,
ni una lágrima nonata,
sino la calma risueña
de saberse una belleza
deseada por los galanes
más esbeltos de Saltillo.
Año de mil novecientos:
abridor de fantasías,
tanto invento inenarrable
por venir, tanta mejora,
que ojalá en lo concerniente
a los valses y a las polcas
no acabara en un cambiazo
empeorado o medio chango.
(Fragmento, en Ese modo que colma de Editorial Anagrama
)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario